Hacer el amor atados

Hacer el amor atados

>Las «herramientas» para hacer el amor atados

-Las esposas: existen réplicas exactas de las esposas reales o customizadas, con forros rosa, etc., para este tipo de jueguecitos. Las esposas son el instrumento indispensable para realizar esta práctica.

-Las cuerdas o los lazos: Si no tienes una esposas, puedes utilizar lazos, ¡pero no los ates demasiado fuerte!

-Los cinturones: Son menos prácticos para atar las muñecas, pero dan un aire un poco sadomaso a los preliminares. Los más sensibles mejor que se abstengan de utilizarlos.

>Posturas para hacer el amor atados

-El misionero: ¿Os gusta practicar la estrella de mar? Atada de pies y manos quizá disfrutes más y tu pareja también, pues la sensación que sentirá será tan intensa que se excitará casi de inmediato. Podrá ocuparse de tu cuerpo como le plazca, sin que nada puedas impedirle.

-El galgo: De espaldas a él y con las manos atadas ya no tendrás control alguno sobre la situación... Corres el riesgo de que tu pareja le coja el gusto a esta postura de macho dominante.

-El cunilingus: Al fin tu pareja podrá dedicarse a ello con total tranquilidad sin manos que le tapen los ojos ni piernas que se cierren. Y para ti: ¡placer garantizado!

>Algunas ideas para poner en práctica

-El secuestro: Para hacer que la situación sea más excitante ¿por qué no representáis una escena de la famosa peli de Almodóvar ¡Átame ! Si tu pareja actúa bien quizá no quieras volver a desatarte...

-La encarcelación : ¿Quién no ha soñado alguna vez con un uniforme de guardián del orden? Si además tenéis esposas, la noche será inolvidable.

>¿Y si lo atas a él?

Pues sí, al fin y al cabo estamos en el siglo XXI, ¿no? Y quien dice hombre no quiere decir forzosamente dominador, ¿verdad? Así pues, enséñale a tu tierna y querida pareja que esta noche la que decides eres tú (¡ojo con parece una castradora!). Seguro que él disfrutará dejándose hacer y sin nada que controlar. Si eres tú quien lo ata, las mejores posturas para la ocasión son: el andrómaco o la felación, pero también será un placer acariciar y besartodo su cuerpo. ¡Demuéstrale quien manda aquí!

>Precauciones que hay que tomar

-Nunca fuerces a nadie a practicar esta técnica y tampoco te fuerces a ti misma si no te apetece. Si sientes angustia ante la idea de estar «prisionera», si tiendes a tener claustrofobia o si es tu primera vez con la otra persona, será mejor que no la lleves a cabo.

-No olvidéis desataros antes de caer en un sueño profundo provocado por el desgaste de energía. Si os atáis demasiado fuerte, podéis cortar la circulación en la zona de las muñecas y sufrir entumecimientos o calambres.

Fuente: http://www.enfemenino.com/

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